SIMA anticipa el nuevo ciclo inmobiliario

El Salón Inmobiliario de Madrid vuelve a convertirse en el principal escaparate para analizar hacia dónde se dirige el mercado residencial

Quienes desean entender las tendencias de fondo del mercado residencial en España tienen una cita clave en el Salón Inmobiliario de Madrid (SIMA), que se celebra del 20 al 23 de mayo en IFEMA Madrid. Este evento se ha consolidado como un auténtico laboratorio del sector, donde no solo se muestran promociones, sino también se detectan los movimientos que están transformando la vivienda en el país: desde la creciente personalización del producto hasta la aparición de nuevas formas de habitar.

En esta edición, el panorama es especialmente diverso. La vivienda ha dejado de ser una categoría uniforme para ajustarse a estilos de vida y necesidades concretas, en función de la capacidad económica, el uso previsto o la localización. En los pabellones conviven estudios urbanos, viviendas unifamiliares de gran formato y propuestas orientadas a la inversión internacional, reflejando un mercado cada vez más segmentado y sofisticado.

Dentro de este mosaico, GILMAR sobresale con un portafolio que ejemplifica el mercado actual. Su cartera incluye promociones unifamiliares en entornos naturales de Madrid, como Quercus Dorf en Guadarrama o Dehesa 12 en Boadilla del Monte; desarrollos urbanos como C20 Retiro, Alcalá 254 o Residencial Avenida de América; así como proyectos en la Costa del Sol (Balcón del Mediterráneo, Altoasis, Casares Bay o Lake Essence) y activos internacionales como Bonita Beach, en República Dominicana.

Más vivienda unifamiliar

«Uno de los fenómenos más llamativos es el auge de la vivienda unifamiliar en áreas periféricas bien conectadas. Tras la pandemia, el deseo de espacios amplios, zonas verdes y estancias versátiles ganó fuerza y no ha dejado de hacerlo. Localidades del entorno madrileño como Boadilla del Monte o Guadarrama se han consolidado como opciones preferidas para quienes buscan tranquilidad sin alejarse de la capital» señalan desde GILMAR.

Por su parte, el segmento urbano continúa evolucionando con fuerza. «Las promociones situadas en áreas céntricas integran servicios que antes solo se encontraban en desarrollos periféricos: piscina, garaje, trastero y zonas comunes pensadas para la vida social», añaden. Proyectos como CDA1 Urban Spaces de GILMAR ilustran este nuevo modo de entender la vivienda urbana: espacios modulares y, además, polivalentes, capaces de adaptarse a las dinámicas del teletrabajo o a modelos híbridos de vida profesional y personal.

El componente internacional también gana protagonismo. Desde la inmobiliaria explican como «invertir más allá de nuestras fronteras no solo es una forma de diversificar, sino también de encontrar oportunidades ligadas al turismo y al rendimiento por alquiler». En este sentido, iniciativas como Bonita Beach en República Dominicana reflejan la visión global de GILMAR y su capacidad para conectar a los compradores españoles con mercados inmobiliarios emergentes de alta rentabilidad.

Mientras tanto, la Costa del Sol refuerza su posición como epicentro del lujo residencial en España. Las promociones de GILMAR en esta franja, como Balcón del Mediterráneo o Casares Bay, ofrecen viviendas amplias con vistas panorámicas, acabados premium y una importante dotación de servicios. Se trata de un producto que atrae tanto a compradores nacionales como internacionales, consolidando la reputación de la marca en el segmento más exigente.

Precios competitivos

No obstante, GILMAR no olvida a quienes buscan opciones más asequibles. Promociones como The Homie Concept o Alcalá 254 demuestran que la diversidad también incluye precios competitivos y soluciones familiares sin renunciar ni al diseño ni a la calidad constructiva. «Lo que estamos viendo es un comprador mucho más exigente y segmentado, que ya no busca solo ubicación, sino un producto que se adapte a su estilo de vida y a sus necesidades concretas» señalan desde GILMAR. «Esa transformación obliga a desarrollar una oferta más diversa, donde conviven desde soluciones funcionales hasta propuestas de alto nivel, todas ellas con un fuerte componente de servicio».

Así, parece claro que esta edición del SIMA refleja un mercado en transición hacia un modelo más flexible y especializado. La vivienda deja de concebirse como un producto homogéneo para configurarse como una propuesta adaptada, en la que factores como la eficiencia, los servicios o la versatilidad ganan protagonismo. Un cambio que define el momento actual del sector y anticipa su evolución en los próximos años.

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