La inversión en supermercados registró en 2025 un volumen de 254 millones de euros, una cifra que se sitúa en línea con los niveles prepandemia, cuando los volúmenes habituales oscilaban entre los 200 y los 300 millones de euros. Así lo refleja el nuevo informe sobre el sector retail de supermercados elaborado por Savills.
Este retorno a valores históricos confirma que el sector ha recuperado la normalidad y mantiene un atractivo estable para los inversores, tras el pico de 2021 y 2022, cuando este tipo de activo alcanzó niveles en torno a 650 – 700 millones de euros.
Desde el punto de vista inversor, el sector ha captado un 9,4% de la inversión en 2025; por lo que ha reducido su peso relativo dentro del retail en los últimos dos años –representando entonces entre el 10% y el 12% del volumen total transaccionado–. Esta menor participación se debe principalmente a la escasez de producto en el mercado, especialmente de carteras de gran tamaño y activos de calidad, y al fuerte incremento de la actividad en centros comerciales, que ha elevado su cuota de inversión dentro del retail.
A pesar de ello, el interés por los supermercados se mantiene firme según Savills. El dinamismo del sector se enmarca en un mercado de distribución alimentaria que continúa en expansión, con un crecimiento anual del 3% en superficie de sala de ventas, del 2% en número de establecimientos y del 8% en ventas, alcanzando una facturación total de 122.348 millones de euros generados por 579 empresas.
Con estos datos, el supermercado consolida su posición como formato dominante dentro de la distribución alimentaria en España. Representa ya el 66% de los establecimientos, el 89% de la superficie de sala de ventas y es, además, el canal que registra el mayor crecimiento interanual en ventas (4,7%), impulsado por la preferencia de los consumidores por la proximidad y la conveniencia.
El informe de Savills destaca también que, pese al crecimiento de las compras online, las tiendas físicas siguen siendo el canal preferido para adquirir productos de alimentación en España. El ec-ommerce alimentario crece, aunque su cuota apenas alcanza el 2,7% del total, muy por debajo del promedio europeo del 6,6%.
En cuanto a la estructura del mercado, España continúa siendo uno de los países europeos más fragmentados. Los cuatro mayores operadores (Mercadona, Carrefour, Lidl y Eroski) concentran solo el 51,5% de la facturación, frente al 73% en Francia, el 66% en Reino Unido o el 64% en Alemania. Aun así, Mercadona mantiene su liderazgo, con un 13% de la sala de ventas y un 32% de la facturación del mercado.
El precio de la vivienda nueva y usada se incrementó un 1,6% en diciembre respecto a noviembre y se disparó un 13,9% respecto al año anterior.
Así se desprende de los datos publicados hoy por Tinsa by Accumin que destaca que la subida de final de año estuvo principalmente impulsada por las islas (16,8%), las áreas metropolitanas (15,2%) y las capitales y grandes ciudades (14,6%). Todos los grupos, a excepción de los municipios de interior ('Resto de municipios'), que avanzaron un 9,2%%, continúan sosteniendo crecimientos interanuales superiores al 10% en términos nominales.
En general, hay que destacar que el ritmo de aumento de los precios de la vivienda (13.9%) es 10,7 puntos superior a la tasa de inflación de diciembre.
Con el dato definitivo de diciembre, la variación interanual del cuarto trimestre de 2025 se situó en el 13,3%, dos décimas más que el 13,1% provisional publicado en el informe IMIE Mercados Locales el pasado 29 de diciembre.
"En 2025 el precio residencial medio ha acelerado su crecimiento por encima de la inflación de forma intensa en todas las zonas. Destaca la rápida escalada durante el año en las capitales y grandes ciudades y en las áreas metropolitanas, consecuencia de la concentración de la demanda en torno a los polos de empleo en un entorno de escasez de oferta de vivienda", señala Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin.
En términos nominales (sin descontar la inflación), el valor medio de la vivienda en España se ha revalorizado un 67,1% desde los mínimos registrados en 2015 tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y se mantiene un 1,7% por debajo de los máximos de 2007. Descontando el efecto de la inflación en este periodo, la vivienda se encuentra un 32% por debajo de los máximos alcanzados durante el boom.
La variación mensual de los grupos analizados se ha situado entre el 0,4% y el 3,4% en términos nominales (0,1% y 3,0% en términos reales). Este mes los grupos que crecen de forma más notoria vuelven a ser 'Áreas Metropolitanas' y 'Territorio Insular', seguidos muy de cerca por 'Capitales y grandes ciudades'.
Arias destaca que las compraventas se han mantenido en niveles robustos, sustentadas por el fuerte crecimiento de la población desde 2021, que ha aumentado la necesidad de vivienda en un contexto de resistencia del empleo, ahorro acumulado y acceso a crédito. "Aunque la construcción ha seguido creciendo durante 2025, su volumen continúa siendo escaso para atender a la creación de hogares y aliviar los tensionamientos de precios", afirma la directora del Servicio de Estudios.
En términos nominales, el precio medio supera los máximos de la burbuja de 2007 en el grupo 'Islas' (+26%) y en "Capitales y grandes ciudades" (+4%). Sin embargo, descontando el efecto de la inflación, todos los grupos se sitúan a más de 10% de distancia por debajo de dichos máximos. El territorio Insular es el que más se acerca, un 11% por debajo.
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El Instituto Nacional de Estadística (INE) publica los datos definitivos del Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV) correspondientes a diciembre de 2025, que se sitúan en 2,32 % de variación anual. Este dato supone el valor más elevado desde el inicio de la serie estadística en noviembre de 2024, cuando comenzó a difundirse este índice como referencia para la actualización anual de rentas en los contratos de alquiler de vivienda firmados tras la entrada en vigor de la Ley por el Derecho a la Vivienda.
Según los datos oficiales del INE, esta cifra de diciembre consolida una tendencia alcista que ha mantenido al índice por encima del 2 % durante siete meses consecutivos, tras registrar 2,29 % en noviembre, 2,25 % en octubre, 2,22 % en septiembre, 2,19 % en agosto, 2,15 % en julio y 2,10 % en junio de 2025.
El IRAV se utiliza como límite de referencia para la actualización anual de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual firmados después del 25 de mayo de 2023, en aplicación de la disposición adicional undécima de la Ley 12/2023 por el Derecho a la Vivienda. Este índice se difunde con periodicidad mensual y sirve de tope para evitar incrementos desproporcionados en las rentas, complementando las herramientas estadísticas tradicionales como el Índice de Precios de Consumo (IPC).
La metodología oficial del INE para este índice combina, según la normativa estadística, diferentes tasas de variación –incluyendo la del IPC, la del IPC subyacente y otras medidas medias ajustadas– y aplica un coeficiente moderador que refleja las condiciones del mercado de alquiler. Para la serie de contratos anteriores a la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, la actualización de la renta sigue rigiéndose por los mecanismos vigentes en cada caso, como el IPC u otros parámetros pactados contractualmente.
Metrovacesa ha publicado un análisis detallado del mercado residencial en Sevilla como parte de su iniciativa Metrovacesa R3search. El informe destaca a Sevilla como una de las pocas provincias españolas donde la oferta de vivienda nueva está logrando contener las tensiones del mercado, situándose en un escenario de normalización gradual y alejado del sobrecalentamiento.
Sevilla ha alcanzado los 760.000 hogares, sumando 6.831 nuevas familias en los últimos doce meses (un incremento del 0,9%). Este crecimiento está impulsado por un saldo migratorio positivo durante 2024 de 12.000personas, donde destaca especialmente la llegada de población extranjera.
A pesar de este dinamismo, el informe señala que Sevilla no sufre la presión desbordada de los mercados de costa, manteniendo un ritmo de expansión constante pero mucho más equilibrado.
La principal distinción del mercado sevillano reside en su capacidad de respuesta productiva. En el último año se han concedido 12.000 visados de obra nueva, una cifra que casi duplica la formación de hogares (6.831 nuevos hogares). Este comportamiento es excepcional en el contexto español, donde lo habitual es que la creación de hogares supere a la oferta.
La actividad promotora actual en la provincia es más de tres veces superior a la media registrada entre 2015 y 2020. Este esfuerzo constructor está compensando el déficit histórico y permitiendo que el parque de viviendas se ajuste a las necesidades de residencia principal.
Gracias a este mayor volumen de oferta, los precios en Sevilla muestran un comportamiento más contenido que en la media nacional. El precio medio se sitúa en 2.720 €/m², con un incremento interanual del 12,9% según Idealista
Un dato clave para la estabilidad del mercado sevillano es que los precios han crecido 5 puntos por encima de la renta neta anual media de los hogares (la cual ha subido un 7,4% hasta los 34.269 €). Sevilla se mantiene todavía ligeramente por debajo de su máximo histórico, lo que confirma un escenario de salud financiera y sostenibilidad.
El informe también revela que Sevilla es un mercado donde la necesidad real de vivienda se traduce en una alta dependencia del crédito bancario. De las 26.000 compraventas registradas, el 89% se financiaron con hipoteca (23.000 operaciones), un nivel de bancarización muy superior a la media nacional. Esta cifra no se interpreta como un riesgo de burbuja, sino como una respuesta a la demanda de familias que acceden a su primera vivienda.
Tras un año de un crecimiento muy intenso, los analistas apuestan por una cierta continuidad en la tendencia alcista, impulsada por las tensiones entre oferta y demanda, aunque a ritmos algo más suaves.
Si 2025 ha sido el año de la gran ebullición en el mercado de la vivienda, 2026 será el año, aun con cifras muy positivas, de la moderación de esta fase de crecimiento, especialmente en la compraventa. ¿La razón? Existe un gran déficit de vivienda en el mercado inmobiliario, que se seguirá intensificando tanto en el ejercicio actual como en los siguientes y seguirá tensando los precios; pero, al mismo tiempo, este incremento está desbordando la capacidad de los salarios, lo que, sin un mayor apoyo por parte del Banco Central Europeo en forma de rebajas de tipos de interés, expulsa a buena parte de la demanda hacia el mercado del alquiler. Todo ello llevará al casi estancamiento de las transacciones después de un año récord en este sentido, mientras que los precios del arrendamiento siguen subiendo con fuerza, aunque con algo menos de intensidad que en los años previos.
De acuerdo con el consenso de analistas reunido por EXPANSIÓN, con más de una veintena de profesionales del sector, se prevé que las compraventas se moderen significativamente en seco, después de varios años de auge. En concreto, el próximo año se formalizarán cerca de 741.000 operaciones, apenas un 3,1% más de las 719.000 que se esperan para este año. Sin embargo, en este aspecto se notará un cambio de patrón muy significativo: si hace unos años el grueso de las compras se concentraba en los polos de creación de empleo y las zonas más turísticas, con una elevada demanda extranjera tanto residencial como para inversión, ahora cada vez crecen con más fuerza otras zonas que se habían quedado rezagadas, como el tercio norte peninsular o la España de interior, favorecidas por los jubilados y teletrabajadores en busca de un clima más suave, espacios más amplios y mejores calidades a precios más asequibles.
Sin embargo, esto no impedirá que los precios sigan subiendo, a pesar de encontrar una fuerte resistencia en el poder adquisitivo de los salarios, después de cinco años en los que la vivienda ha subido el triple que los sueldos. "La vivienda seguirá tensionada en 2026 debido a su regulación, la falta de oferta y la volatilidad emocional", explica Vicenç Hernández Reche, CEO de Tecnotramit, que aclara que "los precios no solo responden a oferta y demanda: también a emociones, expectativas colectivas", como pueden ser "el anclaje [de las expectativas de precios], el miedo a quedarse fuera del mercado o la imitación social, que incrementan la ansiedad de acceso y aceleran las operaciones", incluso cuando algunos indicadores podrían apuntar a un punto de inflexión en los precios.
Además, la oferta está reaccionando, pero muy lentamente, debido al exceso de carga regulatoria que pesa sobre el sector de la construcción, la falta de suelo disponible, la debilidad del tejido empresarial, la falta de mano de obra y la incertidumbre para los inversores en torno a distintas modalidades, especialmente en la construcción para alquiler. Todo ello explica que "la producción de nuevas promociones siga claramente por debajo de lo necesario, por lo que prácticamente todo lo que sale al mercado encuentra comprador, incluso a precios cada vez más altos", explica Diego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae.
Sin embargo, esto no significa que esfuerzos del sector constructor se dirijan a todo tipo de público. "Las nuevas promociones se dirigirán principalmente a dos grandes segmentos: vivienda en propiedad en ubicaciones con demanda probada, donde el promotor busca minimizar riesgos en un entorno de márgenes más ajustados; y, sobre todo en zonas turísticas de costa, vivienda prime pensada para segunda residencia", añade. "Aunque las nuevas promociones se venden a buen ritmo, cada vez hay más demanda insolvente entre los compradores potenciales", por lo que buena parte del sector pivota hacia las zonas turísticas.
Por ello, la oferta será insuficiente como para equilibrar el mercado, que ya acumula un déficit de cerca de 700.000 viviendas, lo que hará que los precios sigan subiendo a un ritmo del entorno del 7% anual este año. Y los precios del alquiler subirán todavía con más intensidad, en torno a un 7,5%, debido a la falta de atractivo de las promociones de viviendas asequibles y de las orientadas al arrendamiento para los inversores, lo que deja cada menos oferta para las rentas medias en las grandes ciudades y aboca a quienes no disponen de suficiente ahorro para la entrada al mercado del alquiler. Con ello, "el alquiler se consolida como vía dominante de acceso a la vivienda", explica Juan Pablo Vera, CEO de Testa Homes.
Vera añade que "2026 se perfila como un año de inflexión en el mercado residencial" y que el alquiler será uno de los grandes protagonistas para dar respuesta a la demanda, junto con la profesionalización y la rehabilitación. "Mientras que la profesionalización surge como condición para la estabilidad futura" del mercado, "la rehabilitación se convierte en la estrategia más eficaz para ampliar oferta habitacional de manera sostenible, ante las limitaciones de suelo y plazos de la obra nueva", indica. Además, la rehabilitación brilla con luz propia en un contexto en el que falta suelo disponible, músculo en el sector de la construcción e incentivos a las promotoras de cara al 'build to rent'.
La industria hotelera en España ha reafirmado en 2025 su posición como un mercado de referencia a nivel mundial, alcanzando un volumen de inversión de 4.200 millones de euros que abarca desde hoteles en operación hasta proyectos en desarrollo. Este dinamismo se ha traducido en la transacción de 149 activos y más de 20.400 habitaciones, consolidando una etapa de madurez y resiliencia frente al contexto macroeconómico. Así lo confirma el informe de Christie & Co referente a la inversión hotelera en España durante el ejercicio de 2025.
Además, los datos proyectan un 2026 marcado por la estabilidad operativa y el mantenimiento de niveles de ocupación récord. Se espera que los grupos hoteleros continúen liderando la inversión gracias a la reinversión de sus flujos de caja. La liquidez de los activos individuales seguirá siendo clave, aunque la salida al mercado de grandes carteras pendientes podría llevar al sector hacia nuevas cifras récord de inversión en el próximo ejercicio.
Uno de los datos más reveladores del informe es el cambio en el perfil del inversor. Tras años de dominio de firmas institucionales, el capital doméstico ha tomado las riendas con un 66% de la inversión total, lo que supone un incremento del 12% respecto al año anterior. Este liderazgo ha sido impulsado principalmente por las cadenas hoteleras españolas, que han aprovechado sus sólidos resultados operativos para adquirir activos estratégicos y optimizar su EBITDA.
Mientras que los grupos hoteleros incrementaron su participación hasta el 42% del total, los family office e inversores privados redujeron drásticamente su actividad en un 43%, situándose en apenas un 17% del volumen. Por su parte, las gestoras y firmas de inversión mantuvieron un papel relevante con un 41% de la cuota de mercado.
En cuanto a la tipología de los destinos, la balanza se ha decantado claramente por el segmento vacacional, que concentró el 60% de la inversión total. Dentro de este ámbito, las Islas Canarias se han consolidado como el principal polo de atracción, sumando 1.000 millones de euros, lo que representa el 40% del total destinado a ocio (leisure).
En el ámbito urbano, que representó el 40% restante de la inversión (unos 1.700 millones de euros), Barcelona lideró en volumen con 598 millones de euros, mientras que Madrid destacó por su dinamismo con 18 operaciones. Es reseñable también el auge de los mercados secundarios, con Sevilla registrando un volumen de inversión ocho veces superior al de 2024, impulsado por la demanda de activos de lujo.
El año 2025 ha dejado una operación para la historia: la adquisición del Mare Nostrum Resort en Tenerife por 430 millones de euros por parte de Spring Hotels, la mayor transacción individual registrada hasta la fecha en España. Otras operaciones de calado incluyen la compra del portfolio Silken por parte de Hotusa y la adquisición de Medplaya por Azora.
Respecto a la categoría de los hoteles, los de cuatro estrellas siguen siendo los más atractivos, concentrando el 53% de las habitaciones transaccionadas. No obstante, el segmento de lujo (5 estrellas) ha reforzado su posicionamiento al alcanzar el 27% del volumen, reflejando una apuesta clara por productos de alta gama con capacidad de generar mayores ingresos por habitación (RevPAR). El precio medio por habitación en transacciones individuales se situó en los 206.000 euros.