El sector hotelero en España cerró el ejercicio 2025 con un volumen total de 366,7 millones de pernoctaciones, lo que representa un récord histórico y un incremento del 1 % respecto al año anterior. Así lo confirman los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su Encuesta de Coyuntura Turística Hotelera (CTH) correspondiente a diciembre y al año completo de 2025.
El crecimiento en las pernoctaciones se produjo principalmente gracias al impulso del turismo internacional: las estancias de viajeros no residentes aumentaron un 1,6 % interanual, mientras que las de residentes en España registraron una ligera contracción del 0,2 %.
En términos de ocupación hotelera, el conjunto del año 2025 mostró una mejora en la utilización de plazas ofertadas, con una ocupación media del 61,6 %, y un grado de ocupación por plazas en fines de semana que alcanzó el 67,2 %.
Las comunidades autónomas con mayor volumen de pernoctaciones de residentes fueron Andalucía, Cataluña y Comunidad Valenciana, aunque con variaciones dispares en sus tasas de crecimiento. En el segmento internacional, Canarias concentró el mayor porcentaje de pernoctaciones de no residentes (26 %), seguida de las islas Baleares y Cataluña.
El comportamiento del mercado también se reflejó en los precios y la facturación. La facturación media diaria por habitación ocupada (ADR) en el conjunto de 2025 se situó en 127,7 euros, mientras que el ingreso medio diario por habitación disponible (RevPAR) alcanzó los 89,7 euros de media. El Índice de Precios Hoteleros (IPH) registró una tasa de variación anual del 5,1 %, moderando ligeramente el ritmo de subida de precios respecto al año anterior.
Durante el mes de diciembre de 2025, las pernoctaciones también mostraron dinamismo, con un incremento del 2,9% respecto a diciembre de 2024, impulsado tanto por turistas nacionales como extranjeros.
La localidad coruñesa de Malpica de Bergantiños lidera una tabla en la que no se encuentra ninguna capital de provincia, prueba de la traslación de la demanda a la periferia de las grandes ciudades por la falta de oferta residencial.
El continuado tensionamiento del mercado de la vivienda en las grandes capitales españolas da cada vez más muestras de desplazamiento hacia las zonas de la periferia. La traslación de la demanda a municipios cercanos a las capitales, donde la escasez de oferta ha convertido en inasumible el acceso a una vivienda para muchos hogares, incluso en los barrios más alejados del centro.
La ampliación de esta problemática a las zonas periféricas ya se puede comprobar en los precios de compraventa, que en el último año se han incrementado especialmente en municipios diferentes a las capitales de provincia. Esto ocurre en todos los casos a excepción de la capital de La Rioja, Logroño, donde la vivienda subió un 12% entre octubre del año pasado y el mismo mes de 2025. Así lo muestran los datos publicados esta semana por el portal inmobiliario idealista.
El informe resalta que, dentro de la lista de diez municipios en los que más ha subido el precio de la vivienda en venta en términos interanuales en octubre, siete se encuentran la Comunidad Valenciana y la Región de Murcia, con alzas de entre el 57% y el 44%. Se trata de una cifra superior a la media nacional, del 15,7%, según el índice de idealista; y muy por encima de los incrementos porcentuales registrados en estas capitales de provincia en octubre respecto al mismo periodo del año pasado, del 16,8% en Valencia y del 11,7% en Murcia.
Entre las 15 localidades donde más crecieron los precios de la vivienda en octubre no se encuentra ninguna capital de provincia ni ciudad grande. No obstante, todas se encuentran relativamente cerca de las capitales, en un radio medio de unos 40 kilómetros, es decir, menos de una hora en coche. Así, el incremento de precios en estos municipios puede responder a dos factores esenciales: por un lado, la sensible rebaja en los precios respecto a los registrados en las capitales de provincia; y, por otro, la cercanía a las grandes urbes, donde se encuentran la mayoría de centros de trabajo, sin renunciar a la calidad de vida que ofrecen las pequeñas poblaciones, muchas de las cuales se encuentran en el campo o la costa.
Respecto a los precios, las diferencias son especialmente sensibles. Por ejemplo, comprar un piso en Villarejo de Salvanés (Madrid), a 58 kilómetros de la capital, es 3.115 euros por metro cuadrado más barato que hacerlo en la jurisdicción del Ayuntamiento de Madrid. Tomando como ejemplo una vivienda de 80 metros cuadrados, la diferencia de precio total ascendería a casi 250.000 euros.
Las diferencias son menores, pero igualmente importantes, en plazas como Sinéu, a 33 kilómetros de Palma de Mallorca, donde comprar un piso de 80 metros cuadrados es alrededor de 170.000 euros más barato que hacerlo en la capital balear. O, lo que es lo mismo, 2.131 euros por metro cuadrado.
Dentro de la lista de las 15 localidades donde más se encarece la vivienda en términos porcentuales, las diferencias de precio respecto a sus capitales de provincia se sitúan entre los 1.000 y los 2.000 euros por metro cuadrado en otros siete casos; entre 300 y 1.000 euros, en tres; y sólo son negativas en el caso de los municipios murcianos de Torre-Pacheco, San Pedro del Pinatar y Fuente-Álamo, donde comprar una vivienda es más caro que hacerlo en la propia capital, una cuestión que tiene que ver con la idiosincrasia geográfica de la Región de Murcia.

Por municipios, los datos publicados esta semana por idealista muestran que Malpica de Bergantiños, situado a 50,5 kilómetros de A Coruña, es el ayuntamiento donde más se incrementaron los precios de la vivienda en octubre respecto al mismo mes del año pasado, un 57%.
Le siguen dos municipios alicantinos: Cox, a 46,9 kilómetros de la capital, donde el precio de la vivienda ha subido un 54% en el último año; y Rafal, a la misma distancia, donde se ha incrementado un 53% en el mismo periodo. A continuación se sitúa el municipio madrileño Villarejo de Salvanés tras una subida del 48% interanual.
En el quinto y sexto puesto aparecen dos municipios murcianos: Torre-Pacheco, donde el precio de la vivienda se incrementó en un 46%, y Fuente-Álamo, donde lo hizo en un 44%.
En la séptima plaza aparece Marina de Cudeyo, municipio cántabro donde la vivienda ha experimentado una subida del 39% con respecto a octubre del año pasado. "Cerrando las diez primeras plazas hay un triple empate con un encarecimiento del 37% entre La Pobla de Vallbona, en Valencia, el murciano San Pedro del Pinatar y el también valenciano Gilet", explican desde el portal inmobiliario.
Chozas de Canales, municipio de menos de 5.000 habitantes a 38 kilómetros de Toledo en coche, es la undécima localidad española donde más se ha encarecido el precio de la vivienda entre octubre de 2024 y el mismo mes de 2025, un 35%;la misma proporción que en Los Villares, situado a apenas 14,6 kilómetros de su capital de provincia, Jaén.
Completan la lista Arico, en Santa Cruz de Tenerife, donde los precios han subido un 33% en el último año; Briviesca, en Burgos (32%); y Sinéu, en Baleares (27%).
Las localidades mencionadas anteriormente también son las que lideran el encarecimiento de la vivienda en sus respectivas comunidades autónomas.
El resto son Laviana, en Asturias, y Banyoles, en Cataluña con incrementos del 26%; seguidas de el Valle de Trápaga, en País Vasco, con una subida del 25%; Barbastro, en Huesca (Aragón), con el 22%, y Hervás, en Cáceres (Extremadura), con el 18%.
Cabe destacar que sólo en dos regiones el municipio que más se ha encarecido se sitúa por debajo del incremento nacional en octubre, del 15,7%. Son los casos de Logroño (La Rioja), con el 12% de subida, y Tudela (Navarra) con el 11% respecto al décimo mes de 2024.
El informe de idealista que muestra un alza en los precios de la vivienda usada en pequeños municipios muy superior a la registrada en sus respectivas capitales de provincia cobra sentido en un contexto donde el coste de comprar una vivienda se encuentra en máximos históricos, tras registrar un incremento interanual del 15,7% en octubre, hasta los 2.555 euros por metro cuadrado. Esto quiere decir que adquirir un piso de 80 metros en España cuesta de media 204.400 euros, cantidad a la que habría que sumar los gastos derivados de la operación, como el notario, e impuestos como el de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que se encuentran entre los más altos de la Unión Europea.
El imparable incremento de los precios de venta se debe, como han venido denunciando diferentes expertos e instituciones en los últimos meses, a un desajuste entre la demanda y la oferta cada vez mayor.
La incorporación de más población extranjera y la reducción del tamaño de los hogares están provocando un incremento en la demanda que no se está traduciendo en la construcción de nuevas promociones de vivienda, lo que inevitablemente está disparando los precios. En este sentido, el Banco de España cifra ya en 700.000 el número de viviendas que hacen falta en el país para encontrar el nivel de equilibrio, estimaciones que otras entidades superan con creces.
Los precios, además, podrían aumentar incluso más en próximas fechas, habida cuenta de que el número de operaciones de compraventa comienza a decaer desde las cifras registradas a principios de verano, lo que demuestra la existencia una oferta cada vez más limitada.
Por ello, el 40% de los españoles encuestados por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) consideran que la vivienda es su principal preocupación. El problema lleva siendo el más identificado por la población desde hace un año, y la cifra del último informe supone un récord, situándose por encima de otras cuestiones como los problemas políticos, la inmigración, la crisis económica o la calidad del empleo.
Al crecimiento de los hogares, la caída de las compraventas y el desajuste de obra nueva con la demanda se suman otras cuestiones que podrían incrementar aún más los precios de compraventa, como la traslación de la demanda a este mercado en un contexto donde la oferta de alquiler brilla por su ausencia y los precios se han disparado.
El precio de la vivienda nueva y usada se incrementó un 1,6% en diciembre respecto a noviembre y se disparó un 13,9% respecto al año anterior.
Así se desprende de los datos publicados hoy por Tinsa by Accumin que destaca que la subida de final de año estuvo principalmente impulsada por las islas (16,8%), las áreas metropolitanas (15,2%) y las capitales y grandes ciudades (14,6%). Todos los grupos, a excepción de los municipios de interior ('Resto de municipios'), que avanzaron un 9,2%%, continúan sosteniendo crecimientos interanuales superiores al 10% en términos nominales.
En general, hay que destacar que el ritmo de aumento de los precios de la vivienda (13.9%) es 10,7 puntos superior a la tasa de inflación de diciembre.
Con el dato definitivo de diciembre, la variación interanual del cuarto trimestre de 2025 se situó en el 13,3%, dos décimas más que el 13,1% provisional publicado en el informe IMIE Mercados Locales el pasado 29 de diciembre.
"En 2025 el precio residencial medio ha acelerado su crecimiento por encima de la inflación de forma intensa en todas las zonas. Destaca la rápida escalada durante el año en las capitales y grandes ciudades y en las áreas metropolitanas, consecuencia de la concentración de la demanda en torno a los polos de empleo en un entorno de escasez de oferta de vivienda", señala Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin.
En términos nominales (sin descontar la inflación), el valor medio de la vivienda en España se ha revalorizado un 67,1% desde los mínimos registrados en 2015 tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria y se mantiene un 1,7% por debajo de los máximos de 2007. Descontando el efecto de la inflación en este periodo, la vivienda se encuentra un 32% por debajo de los máximos alcanzados durante el boom.
La variación mensual de los grupos analizados se ha situado entre el 0,4% y el 3,4% en términos nominales (0,1% y 3,0% en términos reales). Este mes los grupos que crecen de forma más notoria vuelven a ser 'Áreas Metropolitanas' y 'Territorio Insular', seguidos muy de cerca por 'Capitales y grandes ciudades'.
Arias destaca que las compraventas se han mantenido en niveles robustos, sustentadas por el fuerte crecimiento de la población desde 2021, que ha aumentado la necesidad de vivienda en un contexto de resistencia del empleo, ahorro acumulado y acceso a crédito. "Aunque la construcción ha seguido creciendo durante 2025, su volumen continúa siendo escaso para atender a la creación de hogares y aliviar los tensionamientos de precios", afirma la directora del Servicio de Estudios.
En términos nominales, el precio medio supera los máximos de la burbuja de 2007 en el grupo 'Islas' (+26%) y en "Capitales y grandes ciudades" (+4%). Sin embargo, descontando el efecto de la inflación, todos los grupos se sitúan a más de 10% de distancia por debajo de dichos máximos. El territorio Insular es el que más se acerca, un 11% por debajo.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) publica los datos definitivos del Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV) correspondientes a diciembre de 2025, que se sitúan en 2,32 % de variación anual. Este dato supone el valor más elevado desde el inicio de la serie estadística en noviembre de 2024, cuando comenzó a difundirse este índice como referencia para la actualización anual de rentas en los contratos de alquiler de vivienda firmados tras la entrada en vigor de la Ley por el Derecho a la Vivienda.
Según los datos oficiales del INE, esta cifra de diciembre consolida una tendencia alcista que ha mantenido al índice por encima del 2 % durante siete meses consecutivos, tras registrar 2,29 % en noviembre, 2,25 % en octubre, 2,22 % en septiembre, 2,19 % en agosto, 2,15 % en julio y 2,10 % en junio de 2025.
El IRAV se utiliza como límite de referencia para la actualización anual de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual firmados después del 25 de mayo de 2023, en aplicación de la disposición adicional undécima de la Ley 12/2023 por el Derecho a la Vivienda. Este índice se difunde con periodicidad mensual y sirve de tope para evitar incrementos desproporcionados en las rentas, complementando las herramientas estadísticas tradicionales como el Índice de Precios de Consumo (IPC).
La metodología oficial del INE para este índice combina, según la normativa estadística, diferentes tasas de variación –incluyendo la del IPC, la del IPC subyacente y otras medidas medias ajustadas– y aplica un coeficiente moderador que refleja las condiciones del mercado de alquiler. Para la serie de contratos anteriores a la entrada en vigor de la Ley de Vivienda, la actualización de la renta sigue rigiéndose por los mecanismos vigentes en cada caso, como el IPC u otros parámetros pactados contractualmente.
Metrovacesa ha publicado un análisis detallado del mercado residencial en Sevilla como parte de su iniciativa Metrovacesa R3search. El informe destaca a Sevilla como una de las pocas provincias españolas donde la oferta de vivienda nueva está logrando contener las tensiones del mercado, situándose en un escenario de normalización gradual y alejado del sobrecalentamiento.
Sevilla ha alcanzado los 760.000 hogares, sumando 6.831 nuevas familias en los últimos doce meses (un incremento del 0,9%). Este crecimiento está impulsado por un saldo migratorio positivo durante 2024 de 12.000personas, donde destaca especialmente la llegada de población extranjera.
A pesar de este dinamismo, el informe señala que Sevilla no sufre la presión desbordada de los mercados de costa, manteniendo un ritmo de expansión constante pero mucho más equilibrado.
La principal distinción del mercado sevillano reside en su capacidad de respuesta productiva. En el último año se han concedido 12.000 visados de obra nueva, una cifra que casi duplica la formación de hogares (6.831 nuevos hogares). Este comportamiento es excepcional en el contexto español, donde lo habitual es que la creación de hogares supere a la oferta.
La actividad promotora actual en la provincia es más de tres veces superior a la media registrada entre 2015 y 2020. Este esfuerzo constructor está compensando el déficit histórico y permitiendo que el parque de viviendas se ajuste a las necesidades de residencia principal.
Gracias a este mayor volumen de oferta, los precios en Sevilla muestran un comportamiento más contenido que en la media nacional. El precio medio se sitúa en 2.720 €/m², con un incremento interanual del 12,9% según Idealista
Un dato clave para la estabilidad del mercado sevillano es que los precios han crecido 5 puntos por encima de la renta neta anual media de los hogares (la cual ha subido un 7,4% hasta los 34.269 €). Sevilla se mantiene todavía ligeramente por debajo de su máximo histórico, lo que confirma un escenario de salud financiera y sostenibilidad.
El informe también revela que Sevilla es un mercado donde la necesidad real de vivienda se traduce en una alta dependencia del crédito bancario. De las 26.000 compraventas registradas, el 89% se financiaron con hipoteca (23.000 operaciones), un nivel de bancarización muy superior a la media nacional. Esta cifra no se interpreta como un riesgo de burbuja, sino como una respuesta a la demanda de familias que acceden a su primera vivienda.
Tras un año de un crecimiento muy intenso, los analistas apuestan por una cierta continuidad en la tendencia alcista, impulsada por las tensiones entre oferta y demanda, aunque a ritmos algo más suaves.
Si 2025 ha sido el año de la gran ebullición en el mercado de la vivienda, 2026 será el año, aun con cifras muy positivas, de la moderación de esta fase de crecimiento, especialmente en la compraventa. ¿La razón? Existe un gran déficit de vivienda en el mercado inmobiliario, que se seguirá intensificando tanto en el ejercicio actual como en los siguientes y seguirá tensando los precios; pero, al mismo tiempo, este incremento está desbordando la capacidad de los salarios, lo que, sin un mayor apoyo por parte del Banco Central Europeo en forma de rebajas de tipos de interés, expulsa a buena parte de la demanda hacia el mercado del alquiler. Todo ello llevará al casi estancamiento de las transacciones después de un año récord en este sentido, mientras que los precios del arrendamiento siguen subiendo con fuerza, aunque con algo menos de intensidad que en los años previos.
De acuerdo con el consenso de analistas reunido por EXPANSIÓN, con más de una veintena de profesionales del sector, se prevé que las compraventas se moderen significativamente en seco, después de varios años de auge. En concreto, el próximo año se formalizarán cerca de 741.000 operaciones, apenas un 3,1% más de las 719.000 que se esperan para este año. Sin embargo, en este aspecto se notará un cambio de patrón muy significativo: si hace unos años el grueso de las compras se concentraba en los polos de creación de empleo y las zonas más turísticas, con una elevada demanda extranjera tanto residencial como para inversión, ahora cada vez crecen con más fuerza otras zonas que se habían quedado rezagadas, como el tercio norte peninsular o la España de interior, favorecidas por los jubilados y teletrabajadores en busca de un clima más suave, espacios más amplios y mejores calidades a precios más asequibles.
Sin embargo, esto no impedirá que los precios sigan subiendo, a pesar de encontrar una fuerte resistencia en el poder adquisitivo de los salarios, después de cinco años en los que la vivienda ha subido el triple que los sueldos. "La vivienda seguirá tensionada en 2026 debido a su regulación, la falta de oferta y la volatilidad emocional", explica Vicenç Hernández Reche, CEO de Tecnotramit, que aclara que "los precios no solo responden a oferta y demanda: también a emociones, expectativas colectivas", como pueden ser "el anclaje [de las expectativas de precios], el miedo a quedarse fuera del mercado o la imitación social, que incrementan la ansiedad de acceso y aceleran las operaciones", incluso cuando algunos indicadores podrían apuntar a un punto de inflexión en los precios.
Además, la oferta está reaccionando, pero muy lentamente, debido al exceso de carga regulatoria que pesa sobre el sector de la construcción, la falta de suelo disponible, la debilidad del tejido empresarial, la falta de mano de obra y la incertidumbre para los inversores en torno a distintas modalidades, especialmente en la construcción para alquiler. Todo ello explica que "la producción de nuevas promociones siga claramente por debajo de lo necesario, por lo que prácticamente todo lo que sale al mercado encuentra comprador, incluso a precios cada vez más altos", explica Diego Bestard, CEO y fundador de Urbanitae.
Sin embargo, esto no significa que esfuerzos del sector constructor se dirijan a todo tipo de público. "Las nuevas promociones se dirigirán principalmente a dos grandes segmentos: vivienda en propiedad en ubicaciones con demanda probada, donde el promotor busca minimizar riesgos en un entorno de márgenes más ajustados; y, sobre todo en zonas turísticas de costa, vivienda prime pensada para segunda residencia", añade. "Aunque las nuevas promociones se venden a buen ritmo, cada vez hay más demanda insolvente entre los compradores potenciales", por lo que buena parte del sector pivota hacia las zonas turísticas.
Por ello, la oferta será insuficiente como para equilibrar el mercado, que ya acumula un déficit de cerca de 700.000 viviendas, lo que hará que los precios sigan subiendo a un ritmo del entorno del 7% anual este año. Y los precios del alquiler subirán todavía con más intensidad, en torno a un 7,5%, debido a la falta de atractivo de las promociones de viviendas asequibles y de las orientadas al arrendamiento para los inversores, lo que deja cada menos oferta para las rentas medias en las grandes ciudades y aboca a quienes no disponen de suficiente ahorro para la entrada al mercado del alquiler. Con ello, "el alquiler se consolida como vía dominante de acceso a la vivienda", explica Juan Pablo Vera, CEO de Testa Homes.
Vera añade que "2026 se perfila como un año de inflexión en el mercado residencial" y que el alquiler será uno de los grandes protagonistas para dar respuesta a la demanda, junto con la profesionalización y la rehabilitación. "Mientras que la profesionalización surge como condición para la estabilidad futura" del mercado, "la rehabilitación se convierte en la estrategia más eficaz para ampliar oferta habitacional de manera sostenible, ante las limitaciones de suelo y plazos de la obra nueva", indica. Además, la rehabilitación brilla con luz propia en un contexto en el que falta suelo disponible, músculo en el sector de la construcción e incentivos a las promotoras de cara al 'build to rent'.